IRLANDA
FOGATA IRLANDESA Y PAN DE LA SUERTE
La celebración de Halloween tiene sus raíces en la festividad celta de Samhain que se celebraba 40 días después del equinoccio de Otoño, esta fiesta era para agradecer a la Diosa Pomona, de los árboles frutales, por las bendiciones que les había proveído, por eso se le llamaba “Fiesta de la Cosecha” y cuando los romanos conquistaron a los celtas, ya teniendo la religión cristiana como oficial, esta tradición se asimila a la de Todos Santos.
En estos pueblos se pensaba que ese día los espíritus de los ancestros volvían al plano terrenal y, para alejar a las entidades malignas no deseadas se encendían hogueras y se disfrazaban para alejarlas; todas las personas se reunían alrededor de la fogata y compartían los alimentos y danzaban para alejar las maldiciones y mala fortuna el siguiente año.
En la actualidad se siguen prendiendo fogatas y se hace un pan llamado Barmbrack el cual está relleno de frutas y se les colocan pequeños objetos, y quien los encuentre, tendrá buena suerte el siguiente año.
INGLATERRA
Los niño se disfrazan, comen manzanas, y portan lo que llaman linternas de Jack (Jack-o’-lantern), que son las calabazas talladas con una luz en su interior, antiguamente se usaban camotes o rábanos. En el condado de Devon realizan el festival de Ottery St. Mary Tar Barrel, en el que niños y adultos se echan a sus hombros un barril de alquitrán ardiendo, y caminan con él por las calles de la ciudad hasta que el calor y el peso les obligan a parar. Esta tradición parece que tiene que ver con una burla descarada de la quema de brujas que se dio en la zona a finales del siglo XVI y principios del XVII.
ALEMANIA
Los alemanes llevan apenas dos décadas celebrando Halloween. Al parecer, la fiesta comenzó a celebrarse en 1991, durante la Guerra del Golfo, tras ser cancelado el carnaval al aire libre. Halloween fue la excusa perfecta para sustituir una celebración por otra, asimismo, en Alemania celebra cada año el Festival de la Calabaza (Kürbiszeit) mientras dura la cosecha, aproximadamente desde el 1 de septiembre al 5 de noviembre, en esa temporada se construyen estatuas gigantescas a base del fruto y con ellas se decoran las casas y se preparan deliciosos platillos a base de calabaza.
Todo esto es un buen ejemplo de cómo se da el proceso de sincretismo, algo similar ha pasado con el desfile de Día de muertos en México, no era una, pero a raíz de que se filmó la película Spectre de la saga James Bond, en la que se usó un desfile con supuesto pretexto del Día de Muertos, comenzó a llevarse a cabo anualmente, es decir, ha llegado a su tercera edición.
GUATEMALA
En noviembre, los guatemaltecos celebran el regreso de sus muertos, las familias visitan las tumbas de sus seres queridos, realizan banquetes con el platillo tradicional de la fecha, el fiambre; y rezan por el bienestar de las almas. Cuenta la leyenda que algunas ánimas malignas molestaban a los espíritus buenos que descansaban en el camposanto; los espíritus vagaban miedosos y preocupados, por lo que se lamentaban por las calles asustando a toda la población, por eso las personas tuvieron que pedir ayuda a los brujos, quienes dijeron que las ánimas malignas sólo se irían si se les asustaba con el sonido del viento pegando en el papel,es por esto que hoy en día en la población se vuelan barriletes de diferentes tamaños y colores durante día y noche hasta que las almas de sus seres queridos regresan a descansar.
Durante el Día de los Fieles Difuntos se prepara una bebida mestiza llamada la colada morada, brebaje que mezcla ingredientes como la piña, el durazno, las fresas, moras, naranjas, mortiño, cáscara de naranja, pimienta dulce, clavo de olor, sangorache, canela, naranjilla, maicena y el maíz; este néctar se consume con un pan dulce en forma de niño, bebé o animales llamado “guagua de pan”.
PERU
En Perú consideran que el 1 de noviembre las almas de sus familiares regresan a la Tierra, por ello algunas familias visitan las tumbas en los cementerios adornándolos con alimentos y coronas de flores; otras montan altares en sus casas y rezan. Al igual que en otros países de América Latina, se hornea pan, las “tantawawas” que tienen variadas formas que representan las almas de los muertos. En las ciudades las celebraciones se centran en asistir a misas y reunirse con la familia para recordar al difunto y se cree que el 2 de noviembre las ánimas regresan a su mundo.