Hola amig@s, hoy quisiera compartir una breve reflexión a propósito del 12 de octubre, en el que se conmemora la llegada de Cristóbal Colon a tierras del nuevo continente que, a la larga sería conocido como América… al comenzar a escribir me estuve debatiendo respecto al nombre con el que me referiría al evento, y eso me hizo caer en la cuenta de que ahora se diga lo que se diga, siempre habrá alguien que se pueda molestar por el concepto usado, es decir, que si hablar de raza va en contra hasta de la biología evolutiva, que si es discriminatorio o que si se habla del encuentro de dos mundos, no se hace referencia a un evento de intercambio sino de lucha y sojuzganiento, o que si hablamos del encuentro de culturas, se habla del menosprecio de las culturas indígenas o el ensalzamientos de las europeas… me parece que en ese afán de aparente respeto de las diferencias realmente estamos fomentando un separatismo rayano en la pérdida de unidad e identidad, si bien es importante reconocer y respetar nuestras diferencias sería mucho más productivo e integrador conocer, apreciar y disfrutar la maravillosa riqueza de tradiciones mestizas… nuestro mexicañol tan salpicado de palabras nahuas, mayas u otomies… nuestra maravillosa cocina tan rica en ingredientes y variadas formas de preparación, nuestra música vernácula y nuestros bailes tradicionales y que decir por ejemplo de nuestra hermosísima tradición del día de muertos en el que se mezclan elementos religiosos sincréticos como las hermosas y perfumadas flores de cempaxochitl, el mole que es tan mestizo, el dulce de calabaza que integra el azúcar de origen asiático, las especias, también asiáticas la deliciosa calabaza tan de nuestro continente, las velas y veladoras cuyo origen se remonta a África y Asia… con todo este recuento, que creo que se podría extender mucho más, no me queda más que volver a preguntarme, por qué nos enojamos con las personas que nos rodean, si en el fondo todos vamos aportando un poco de nuestra esencia para constituir el maravilloso mosaico de nación y todas las naciones aportamos algo para el mosaico de lo que podría ser una maravillosa humanidad… en donde nos perdimos? O acaso quizás apenas estamos encontrando el camino para reconocernos como hermanos? Será este el momento en que el camino se bifurca y estamos teniendo la oportunidad de escoger entre ser una unidad o escoger entre el separatismo autodestructivo… No lo sé … lo que sí sé es que juntos podemos hacer que todo esté bien…HASTA LA PRÓXIMA AMIG@S